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Tras la reaparición de Kim Jong Un, se desataron tiroteos entre Corea del Norte y Corea del Sur en la frontera

Tropas norcoreanas realizaron este domingo múltiples disparos contra Corea del Sur a la altura de la zona desmilitarizada que divide la península, lo que provocó una respuesta del ejército surcoreano.

Este inusual tiroteo se produjo un día después de que Kim Jong Un apareciera en público por primera vez en tres semanas, tras especulaciones y rumores en el extranjero sobre su estado de salud.

Un puesto de guardia surcoreano fue alcanzado por varios disparos del Norte, este domingo de mañana, pero no hubo víctimas en el Sur, afirmó el estado mayor de Seúl. «Nuestros soldados respondieron con dos series de disparos y un mensaje de advertencia, de acuerdo con nuestra forma de proceder», indicó Seúl.

El ejército del Sur afirma que está en contacto con el Norte a través de una línea telefónica directa para determinar las causas del incidente. Ambos países todavía están técnicamente en guerra desde el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea, en 1953.

Contrariamente a lo que indica su nombre, la Zona Desmilitarizada (DMZ), que divide la península en dos Estados, es uno de los lugares más fortificados del planeta. Está plagada de cercas de alambre de púas y de campos minados.

Fuente:  EFE/EPA/JEON HEON-KYUN.
Fuente: EFE/EPA/JEON HEON-KYUN.

La última vez que se habían registrado intercambios de disparos en la frontera fue en 2014. Además, los soldados norcoreanos dispararon contra un desertor en 2017, pero entonces los soldados surcoreanos no respondieron.

El apaciguamiento de las tensiones militares en la frontera forma parte del acuerdo alcanzado en septiembre de 2018 durante una cumbre en Pyongyang entre el líder norcoreano, Kim Jong Un, y el presidente surcoreano, Moon Jae-in.

Pero la mayor parte de estos acuerdos quedaron en letra muerta, puesto que el Norte ha cortado por largos periodos sus contactos con el Sur. Las discusiones entre Corea del Norte y Estados Unidos sobre el arsenal nuclear de Pyongyang también están estancadas, a pesar de las tres reuniones mantenidas por Kim con el presidente Donald Trump.

La incertidumbre sobre este proceso habría aumentado aún más si Kim hubiera quedado descapacitado o muerto, como se rumoreaba en las últimas semanas.
Las especulaciones sobre el estado de salud de Kim empezaron a surgir a raíz de su ausencia en las celebraciones del 15 de abril, el día más importante del calendario político norcoreano en que se conmemora el nacimiento del fundador del régimen, Kim Il Sung, el abuelo del actual líder.

Su ausencia dio pie a todo tipo de rumores sobre su estado de salud. Corea del Sur y Estados Unidos declararon en varias ocasiones que no tenían información al respecto.

Sin embargo, la televisión pública mostró a Kim caminando, sonriente y fumando un cigarrillo, en la inauguración el viernes 1 de mayo de una fábrica en Sunchon, al norte de Pyongyang.

Un alto funcionario de la presidencia surcoreana descartó este domingo en base a informaciones en su poder que Kim hubiera sido operado. Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, indicó el sábado que estaba «contento» por la reaparición pública del dirigente norcoreano y de verlo en buena salud.
«íEstoy contento de ver que está de vuelta y en buena forma!», tuiteó.

Antes de la reaparición de Kim, el mes pasado, el secretario de Estado del país norteamericano, Mike Pompeo, dijo mantener las esperanzas de alcanzar un acuerdo nuclear con Corea del Norte.

«Independientemente de lo que ocurra internamente en Corea del Norte en relación al liderazgo, nuestra misión sigue siendo la misma: hacer cumplir el compromiso del presidente Kim con Trump (…) o sea, la desnuclearización verificada de Corea del Norte», dijo Pompeo a los periodistas. «Una solución sería buena para el pueblo estadounidense, para el de Corea del Norte y para todo el mundo», concluyó.