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Adoptó a un nene con problemas psiquiátricos y quiso buscar ayuda, pero la mató antes de que pudiera conseguirla

Una madre fue asesinada por su hijo adoptivo de nueve años con problemas psiquiátricos mientras intentaba conseguir asistencia médica. Se trata de Pauline Randol, de 51 años, cuyo cuerpo fue encontrado en su casa en Detroit, Estados Unidos. Los familiares de la víctima aseguran que la mujer «temía estar criando al próximo asesino serial”.

Según fuentes policiales, la evidencia indica que el niño -cuya identidad no trascendió por tratarse de un menor de edad- disparó contra Pauline con un rifle que fue hallado dentro de la vivienda. Las hijas de la víctima, Reagen y Harley, declararon ante las autoridades que su hermano “tiene problemas mentales que arrastra desde su infancia”, y aseguraron que su madre se sentía atemorizada por algunas de sus conductas.

De acuerdo con el testimonio de la familia, la mujer tomó conciencia del complicado estado mental de su hijo desde el momento en que ella y su esposo, Doyle, decidieron adoptarlo en febrero de 2016. Por aquel entonces y con solo seis años, el niño debió ser sometido a una evaluación psiquiátrica como consecuencia de los padecimientos a los que se había visto expuesto durante su convivencia con su madre biológica, una mujer adicta a las drogas.

Con el correr del tiempo, Pauline notó que su hijo desarrollaba un comportamiento cada vez más agresivo, lo que la llevó buscar ayuda en distintos centros estatales de salud mental, ya que no contaban con cobertura médica. Finalmente, la mujer consiguió un turno con un psiquiatra a comienzos del mes de mayo. Pero un día antes de poder llevarlo, su hijo le disparó con un rifle que había en la casa, lo que le causó una muerte instantánea.

Pauline Randol (Fuente: Facebook).
Pauline Randol (Fuente: Facebook).

Como preludio del terrible desenlace, Alecia Peronski, cuya hija era compañera de colegio del nene, informó al medio WWMT acerca de un episodio en el que éste la amenazó de muerte. “Le dijo que quería conseguir un cuchillo para apuñalarla, verla morir y ver a su madre llorar”, contó.

Por su parte, las hijas de Pauline consideran que el asesinato de su madre podía haberse evitado si el niño recibía la asistencia psiquiátrica que tanto necesitaba. “Su muerte está en las manos de las personas que no educan en problemas mentales y que no escuchan cuando se les pide ayuda”, sostuvo Raegan.

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