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EE.UU. aumenta la presión contra Cuba y permite demandar contra empresas extranjeras que operan en la isla – 17/04/2019


Con el fin de ejercer mayor presión sobre Cuba, el gobierno del presidente Donald Trump anunció este miércoles que se permitirán demandas contra empresas extranjeras que hayan hecho negocios en propiedades confiscadas a estadounidenses por el gobierno cubano tras la revolución de 1959, dijo un alto funcionario del gobierno.En concreto, la medida que representa un cambio en más de dos décadas de política estadounidense hacia La Habana, implica que a partir del 1 de mayo entre en vigor la llamada Ley Helms Burton, que regula el embargo sobre la isla, y que hasta ahora había sido suspendida por todos los presidentes norteamericanos desde 1996, cuando se sancionó.
 

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Trump ha estado tomando medidas para aislar al asediado mandatario venezolano Nicolás Maduro, quien se aferra al poder con la ayuda de otros países, incluyendo Cuba, China y Rusia. La nueva política en contra de La Habana podría asestar un duro golpe a los esfuerzos de Cuba para atraer inversión extranjera, y generar disputas comerciales entre Estados Unidos y Europa.El gobierno español dijo el miércoles que pedirá a la Unión Europea que se oponga a la iniciativa estadounidense de permitir demandas contra empresas extranjeras que operen en propiedades expropiadas a estadounidenses en Cuba después de la revolución. España tiene grandes inversiones en hoteles y otros sectores relacionados con el turismo en Cuba.Tras el anuncio, se prevé que el asesor estadounidense de seguridad nacional John Bolton discuta la nueva política durante un discurso en Miami, en donde residen miles de exiliados e inmigrantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua.El discurso en la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos se realizará en el 58° aniversario de la fallida invasión estadounidense a la isla, en un intento de derrocar al gobierno cubano.La Ley Helms-Burton, de 1996 le otorga a los estadounidenses el derecho a demandar a las compañías, en su mayoría europeas, que operan hoteles, fábricas de tabaco, destilerías y otras propiedades que Cuba nacionalizó después de que Fidel Castro tomó el poder. Incluso permite las demandas de cubanos que se nacionalizaron estadounidenses años después de que sus propiedades fueron expropiadas.Canadá, Francia, España, Gran Bretaña y otros países con grandes inversiones en Cuba han manifestado su rechazo a la ley y amenazado con demandar ante la Organización Mundial de Comercio en caso de que Washington intente interferir con los vínculos comerciales entre Cuba y alguna otra nación soberana.»La aplicación territorial del embargo de los Estados Unidos es ilegal es contraria al derecho internacional», dijo Alberto Navarro, embajador de la UE ante Cuba. «Yo, personalmente, lo considero también inmoral, y ahí están los 60 años que lo único que aportó el embargo es sufrimiento al pueblo cubano».Las aerolíneas y cruceros estadounidenses que llevan a cientos de miles de viajantes a Cuba cada año, aparentemente estarían exentas.Cada presidente estadounidense desde Bill Clinton ha suspendido una cláusula de la ley para evitar esas disputas comerciales y las posibles demandas en masa que evitarían cualquier acuerdo a futuro con Cuba sobre las propiedades nacionalizadas.Cuba ha indicado que está dispuesta a reembolsar a los dueños de las propiedades confiscadas, pero sólo si el gobierno comunista también es reembolsado por los miles de millones de dólares en daños generados por las seis décadas de embargo comercial estadounidense.El anuncio llega en un momento de grave debilidad económica en Cuba, que pasa apuros para encontrar fondos suficientes para importar alimentos básicos y otros suministros después de la caída en la ayuda proveniente de Venezuela y una serie de años negativos en otros sectores económicos.Las inversiones extranjeras han aumentado ligeramente en Cuba en los últimos años, pero permanecen muy por debajo de los niveles necesarios para recapitalizar la dilapidada infraestructura de la isla.No se prevé que la decisión del gobierno de Trump ahuyente a algunos de los principales inversionistas extranjeros, como la compañía francesa Pernod-Ricard, fabricante del ron Havana Club, o las cadenas hoteleras españolas Meliá o Iberostar, pero podría representar un enorme obstáculo para nuevas inversiones de compañías del exterior.Fuente: AP​

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