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“Beresheet, tenemos un problema”: el momento previo al choque de la nave israelí en la Luna

Faltaba poco para que aterrizara Beresheet, la primera sonda robótica envíada por Israel a la Luna. Desde los controles en la Tierra, la tensión aumentó cuando empezaron a tener problemas de comunicación con la nave. Hicieron todo lo posible y restablecieron la señal. Volvió la esperanza. La sonda estaba a punto de alunizar cuando una vez más se perdió el contacto. Hubo intentos de último momento para salvar la misión, pero ya era tarde. Beresheet había chocado.

La nave, primera de capital privado enviada al satélite de la Tierra, se estrelló a última hora del 11 de abril contra la superficie lunar tras una serie de fallos en las comunicaciones.

La firma Space IL, que dirigía la misión, lamentó en Twitter que no lograran el aterrizaje. Sin embargo, sostuvo que volverán a intentarlo. También lo dijo el recién reelecto primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu: “¡Israel aterrizará en la luna!”.

La sonda fue lanzada el 21 de febrero desde Cabo Cañaveral a bordo de un cohete Falcon 9 de Space X. Luego de alcanzar la órbita lunar hace una semana y recorrer 6,5 millones de kilómetros, estaba previsto que llegase a la superficie de la Luna al nordeste del Mar de la Serenidad, un área plana en la superficie del satélite natural.

Reacciones de algunos espectadores que observaban fuera de la sala de control en el sitio de Industrias Aeroespaciales de Israel (IAI) en Yehud, Israel. (Reuters)
Reacciones de algunos espectadores que observaban fuera de la sala de control en el sitio de Industrias Aeroespaciales de Israel (IAI) en Yehud, Israel. (Reuters)

Beresheet tenía como misión estudiar el campo magnético de la Luna como parte de un experimento realizado en colaboración con el Instituto de Ciencias Weizmann en Israel.

Una biblia microscópica

La nave espacial, diseñada para un viaje de ida, portaba una cápsula del tiempo con una base de datos de cientos de archivos digitales que van desde detalles sobre el SpaceIL, la propia nave y la tripulación del proyecto. También llevaba símbolos nacionales, elementos culturales y materiales recopilados del público en general a lo largo de los años como toda la Biblia impresa en texto microscópico en una moneda.

Una familia escucha la explicación de la misión fallida. (Foto: AFP)
Una familia escucha la explicación de la misión fallida. (Foto: AFP)

SpaceIL se fundó para competir en el Lunar XPrize de Google, un concurso para ver quién podría construir la primera nave privada para alcanzar la luna. El XPrize se cerró sin un ganador el año pasado, pero en el proceso, SpaceIL recibió fondos suficientes para continuar.

Hasta el momento, solo Estados Unidos, Rusia y China lograron posar naves en la Luna de manera controlada.

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