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El accidente de Ethiopian se debió a una falla del sistema de control del avión y crecen las dudas sobre los Boeing 737 MAX 8

Los pilotos del avión de Ethiopian Airlines que se estrelló el mes pasado con 157 pasajeros a bordo respetaron las instrucciones de los manuales de vuelo de Boeing, pero no pudieron desactivar el software de control automatizado que hizo descender a la aeronave, según el informe de los investigadores publicado este jueves.

El informe preliminar, presentado por la ministra de Transportes de Etiopía, Dagmawit Moges, arrojó más dudas sobre el sistema que controla el modelo Boeing 737 MAX 8, que lleva casi un mes sin volar en el mundo entero.

«El despegue fue normal y adecuado. El piloto hizo varios intentos de retomar el control de la aeronave, pero la activación de vuelo en picado se produjo de forma reiterada«, explicó Dagmawit en una rueda de prensa en la capital etíope.

La ministra de Transportes de Etiopía, Dagmawit Moges. Foito: EFE.
La ministra de Transportes de Etiopía, Dagmawit Moges. Foito: EFE.

«Poco después del despegue, la información sobre el ángulo de ataque (inclinación del avión respecto a la corriente de aire) suministrada por los sensores empezó a ser errónea«, indica un extracto del informe.

«Los pilotos realizaron varias veces todos los procedimientos indicados por el fabricante, pero no fueron capaces de controlar el avión», insistió Moges.

El informe recomienda que «el sistema de control de vuelo de la aeronave sea revisado por el fabricante» estadounidense, agregó.

«Las autoridades de aviación tienen que verificar que la revisión del sistema de control de vuelo del avión fue efectuado correctamente por el fabricante», antes de que la flota de Boeing 737 MAX, paralizada en el mundo entero desde el accidente, sea autorizada a volar nuevamente, recalcó la ministra.

Restos el avión de Ethiopian Airlines. Foto: EFE.
Restos el avión de Ethiopian Airlines. Foto: EFE.

El vuelo de Ethiopian Airlines se dirigía a Nairobi en una mañana despejada el 10 de marzo cuando se estrelló en un campo a las afueras de Adís Abeba, minutos después del despegue, habiendo experimentado supuestos ascensos y descensos abruptos.

Rápidamente surgieron las similitudes entre este accidente y el de un vuelo de Lion Air 737 MAX 8 en Indonesia el año pasado, en el que murieron 189 personas.

La investigación se centró en un sistema automático de control de maniobras (MCAS) desarrollado específicamente para las últimas versiones del avión, que dio problemas a los pilotos, ya que el avión inclinó el morro hacia abajo varias veces.

El MCAS fue diseñado especialmente para corregir una anomalía aerodinámica en el 737 MAX relacionada con un motor más pesado.

En una instrucción a las tripulaciones el 6 de noviembre, Boeing explicó que un error del sensor que mide el ángulo de ataque (AOA) podía llevar al MCAS a interpretar que el avión estaba muy inclinado hacia arriba –con el riesgo de pérdida de sustentación– ante lo cual ponía la aeronave en posición de «caída en picado».

El jefe de la oficina de investigación de accidentes, Amdiye Ayalew, dijo que la investigación completa se demoraría entre seis meses y un año, pero que no había signos de «daños por objetos extraños» en la aeronave.

Un Boeing 737 Max 8 en la fábrica de la compañía en Renton, EEUU. Foto: AP.
Un Boeing 737 Max 8 en la fábrica de la compañía en Renton, EEUU. Foto: AP.

«Durante este año analizaremos si existían otros problemas en este avión», dijo. La aerolínea de bandera etíope, que es la más grande de África y tiene un buen historial de seguridad aérea, dijo que estaba orgulloso de los esfuerzos que hicieron los pilotos en tratar de revertir la caída de la aeronave.

Mientras tanto, Boeing, que busca recuperar la confianza del público en los aviones, lanzó el miércoles fotografías de su director ejecutivo, quien subió a un vuelo de prueba de un 737 MAX con el sistema antibloqueo actualizado.