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La increíble historia de Redoshi, la última esclava en ser llevada de África a Estados Unidos – 03/04/2019


Se llamaba Redoshi y vivía en una aldea que queda en lo que actualmente es el país africano de Benin. Fue secuestrada por traficantes de esclavos en 1860, y, con tan solo 12 años, fue enviada en barco a Estados Unidos junto a otros 100 hombres, mujeres y niños. Fue comprada por un banquero que también poseía una plantación en Alabama, quien le dio su apellido: la mujer ahora pasaría a llamarse Sally Smith. A pesar de que la esclavitud se abolió tan solo 5 años después de su llegada a EE.UU., Smith viviría más de 70 años en la plantación del hombre que la había adquirido, hasta el día de su muerte, en 1937.El derrotero de Redoshi/Sally Smith es similar al de millones de africanos y africanas que fueron secuestrados y forzados a vivir el resto de sus vidas como pertenencias de alguien. Según la base de datos del Tráfico de Esclavos Trasatlántico, entre 1525 y 1866, más de 12 millones de personas fueron sacadas a la fuerza de distintas partes de África, y enviadas a América del Norte, América del Sur, y el Caribe.

Redoshi filmada para una película del Departamento de Agricultura de Estados Unidos./ Departamento de Agricultura vía The New York Times

 

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Se estima que 10 millones sobrevivieron al viaje. La nota singular de la historia de Smith es que, según una investigación llevada a cabo por la Universidad de Newcastle, ella habría sido la última esclava de la que se tiene registro fue llevada directamente de África a Estados Unidos, indica un artículo publicado por la BBC.La doctora Hannah Durkin, quien lideró la investigación de la universidad, hizo el descubrimiento en base a relevamientos de archivos, censos y testimonios de primera mano citados en diversos registros historiográficos. Uniendo toda la información que pudo recoger, Durkin pudo establecer que Smith vivió en Selma, Alabama, junto a su marido al que llamaban Tío Billy o Yawith (que también era un esclavo traído de África) y su hija hasta su muerte, a los 89 o 90 años, en 1937.

Un dibujo donde se ve a un grupo de esclavos frente a un edificio gubernamental en Washington en 1814. / AP

La historia de Redoshi/Sally Smith pudo rescatarse porque vivió hasta bien entrado el siglo XX, coincidiendo con el período en que historiadores empezaron a documentar las experiencias de quienes habían sido traídos a la fuerza de África al continente americano. Hubo esclavos que sobrevivieron a la mujer (por ejemplo, aquellos que nacieron en esclavitud ya en tierra americana), pero se estima que ella fue la última persona de la que se tiene registro que llegó directamente mediante el tráfico de esclavos.

 

Redoshi, según enumera The New York Times, sobrevivió al barco de esclavos, la Guerra Civil y la Depresión.​De acuerdo a los testimonios que Durkin pudo recoger, Redoshi/Sally Smith recordaba su vida en Benin previa a ser raptada como una  existencia pacífica, la cual fue interrumpida por conflictos con una tribu vecina, que fueron quienes la secuestraron y la vendieron a los traficantes.Sus recuerdos de la plantación estuvieron inundados de relatos de «golpizas», «latigazos» y «muerte». De todas maneras, siempre se mostró resistente, y fue consciente de su origen: existen testimonios que afirman que buscó transmitirle su lengua original a su hija, y trató de mantener su identidad y cultura africana. 

 

El «Clotilda»»Es solo una voz y un testimonio sobre lo ocurrido en esa época, pero sirve como representación de todos los testimonios que se ha perdido», explicó Durkin.Durkin destacó sin embargo que se creía que «esta mujer se había perdido en la historia». Pero Redoshi no se perdió.Llegó a Estados Unidos en el Clotilda, el último barco de esclavos en tocar Estados Unidos después de 240 años de esclavitud. Durante su investigación Durkin descubrió que Redoshi había sido filmada para una suerte de película instructiva difundida en 1938 por el Departamento de Agricultura, bajo el título «El agricultor negro: trabajo de extensión para una mejor agricultura y una mejor vida».En el film, Redoshi ya anciana aparece sentada en el porche de su casita, hecha de planchas de madera en una plantación en Alabama. Mientras se escucha la voz del narrador, se ve a la mujer hablando con alguien más, mechones grises de pelo se escapan de su peinado, está envuelta en una manta, con su piel oscura y una sonrisa desdentada.Para esta nota se usó información de The New York Times y BBC NewsMAP

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