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Lolapalooza 2019: el post punk y el pop bailable tuvieron su espacio – 29/03/2019


Con milimétrica puntualidad, Interpol copó el escenario principal 1 a las 19:45hs. Ante una importante convocatoria comenzaron sin preludios a desarrollar su lenguaje musical adulto, teniendo que el promedio de edad reinante es bastante inferior al de los seguidores de Interpol. Una sobria y austera puesta en escena es el marco perfecto para una banda que, vestidos de punta en negro, ponen en manifiesto que el señorío post punk no es algo que quedó en 2002.

Para completar dicha declaración de principios a nivel estético, las pantallas del escenario proyectan en blanco y negro las impecables e inalterables presencias de los cinco músicos.

La banda hizo sonar sus clásicos Evil, The Rover y Rest My Chemistry a la perfección. (Foto: Martín Bonetto)

Un nutrido grupo de seguidores se ubica cerca del escenario y responde a los estímulos que la banda les entrega; no es una respuesta estruendosa, pero el grupo tampoco propone emoción extrema. Interpol se limita a ser una correcta banda en vivo, con momentos más intensos de a ratos, pero en general haciendo gala de una sobriedad que no descansa en ninguno de los 60 minutos que dura el show: si se viera en un clip suelto el último tema del show tranquilamente se podría pensar que es el primero.

Los clásicos Evil, The Rover y Rest My Chemistry sonaron a la perfección entre temas de su último disco The Marauder y rescates de Turn The Bright Lights, la joya que los popularizó en 2002. Los liderados por el prolijo Paul Banks cumplieron expectaivas de mano de un audio que estuvo de su lado y un pulso mecánico que los mostró como los mejoradores de un sonido que veinte años antes de la salida de su primer disco, dio sus primeros pasos en Inglaterra de mano de grupos como Joy Division o Gang Of Four.

Rüfüs Du Sol logró captar la atención de alrededor de 20 mil personas y las puso a bailar.

Al mismo tiempo, a casi ocho horas del inicio de la primera jornada del Lollapalooza 2019, en la transición de día a noche, el trío australiano Rufus Du Sol logró llamar la atención de entre 15 mil y 20 mil personas que festejaron su primera visita al país.

Desde sus dos puestos de teclados y la batería, Tyrone Lindqvist, Jon George y James Hunt recorrieron sus hits y arengaron con simpatía y carisma a la gente para que baile, levante los brazos y haga palmas. Y lo consiguieron a partir del primer momento, con sus canciones de dance-pop (o electrónica alternativa) con guiños a los años ’80 y a pasajes más oscuros dignos de Radiohead.

Guiños a los ’80 y pasajes más oscuros dignos de Radiohead, en el segmento de Rüfüs du Sol.

“Ahora que el sol se fue, abran sus ojos y abran su mente”, pidió el baterista.”Quiero ver sus manos en el aire para ver lo hermosos que son”, agregó el cantante. Hacia el final de su set, Rufus Du Sol tiñó la jornada con electrónica, anticipando el cierre con Steve Aoki, aunque en el medio aún faltaban los muy esperados Post Malone y Twenty One Pilots.