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Tim Sebastian, el entrevistador que irritó al ministro Borrell, es conocido con el sobrenombre de «azote» de los políticos

Tim Sebastian, el periodista que indignó a Josep Borrell

Tim Sebastian, el periodista que indignó a Josep Borrell.
DW

«Es un privilegio poder hacerle preguntas difíciles a los políticos extranjeros, a menudo en nombre de las personas a las que gobiernan. Es posible que no obtengamos resultados inmediatos, pero la gente a menudo escribe, diciendo cuán contentos están de haber hecho las preguntas». Así contestaba en el año 2002 el periodista británico Tim Sebastian a una entrevista con The Independent, que le llamaba «el azote» de los políticos del mundo.

Sebastian es el mismo periodista que hace unos días hizo perder los papeles al ministro de Exteriores, Josep Borrell, que llego a exigir la paralización de una entrevista para una cadena de televisión alemana porque no le gustaba el tono «poco imparcial» y la «información sesgada» del periodista sobre Cataluña, y cuyas imágenes han trascendido este jueves.

Nacido en Londres en 1952, empezó su carrera en Reuters en 1974 y trabajó para la BBC como corresponsal. Sebastian ha recibido varios galardones en Reino Unido por su labor como entrevistador y es, ahora mismo, el moderador de un programa de entrevistas internacional de la cadena alemana Deutsche Welle.

Tiene fama de enérgico, incisivo y flemático. Josep Borrell no es el primero de sus entrevistados que se levanta y deja plantado al periodista en medio del interrogatorio en sus cuarenta años de profesión. Y algunos más los que han amenazado con marcharse por disgusto con las preguntas que reciben.

Ha entrevistado a Bill Clinton, Donald Trump o Jimmy Carter, así como a Lee Kuan Yew, primer ministro de Singapur, Desmond Tutu o Mikhail Gorvachov. Su programa de entrevistas de ahora lleva por título nada menos que ‘Zona de Conflicto’ y el que dirigió antes para la BBC se llamaba ‘Charla difícil’.

Al final de la entrevista a Josep Borrellel ministro le pide más imparcialidad en sus preguntas. A lo que Sebastian responde, mirándole por encima de las gafas, directamente a los ojos: «No estoy aquí para hacerle las preguntas que usted quiera, ministro».