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Renunciaron tres funcionarios de Theresa May y el Parlamento suma poder para definir el Brexit

Los legisladores británicos tomaron este lunes una medida para asumir el control sobre el estancado proceso del Brexit, y establecieron una serie de votaciones que podrían modificar drásticamente la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Para poder aprobar la moción, tres ministros del Gobierno renunciaron a sus puestos.

La medida ocurrió después de que la primera ministra Theresa May reconociera que el Parlamento rechazaría nuevamente su acuerdo de separación de la Unión Europea si lo hubiera puesto a votación por tercera vez.

Con el Brexit postergado y sin una fecha de salida establecida, la Casa de los Comunes votó para asumir el control de la agenda parlamentaria a partir del miércoles, para que los legisladores puedan votar sobre alternativas al acuerdo de retiro de May.

Los legisladores que aprobaron la moción del lunes, con una votación de 329 contra 302, esperan que las planeadas «votaciones indicativas» reduzcan las opciones a una que pueda garantizar el respaldo mayoritario. Entre las posibles opciones se incluye un «Brexit incompleto» que mantenga estrechos vínculos comerciales con la Unión Europea, o descartar por completo la separación del bloque.

La variación en las encuestas a los británicos.
La variación en las encuestas a los británicos.

El gobierno expresó su descontento con la votación y aseguró que «altera la balanza entre las instituciones democráticas y establece un peligroso e impredecible precedente para el futuro». Pero también admitió que las nuevas votaciones pueden ser una vía para romper con un estancamiento en torno al Brexit que prolongó durante meses.

May dijo que se «involucrará constructivamente» con los resultados del proceso, aunque también se mostró escéptica de que arroje un resultado decisivo. Horas antes había reconocido «con gran pesar» que su acuerdo aún carecía de «respaldo suficiente» para ser aprobado.

Además, la primera ministra advirtió a los opositores que seguir rechazando el acuerdo que su Gobierno negoció el año pasado podría resultar en un proceso que postergue indefinidamente la separación de Gran Bretaña de la UE.