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La Unión Europea acepta retrasar el Brexit pero sólo hasta el 22 de mayo y si Londres aprueba el acuerdo

Los líderes de los países que seguirán en la Unión Europea (UE) tras el «Brexit» decidieron aceptar un retraso en la salida del Reino Unido pero solo hasta el 22 de mayo y a condición que el Parlamento británico apruebe el pacto de retirada la semana próxima semana. La primera ministra británica Theresa May había solicitado una prórroga del Brexit, previsto para el 29 de marzo -en tan solo ocho días- hasta el 30 de junio.

En la carta que envió May al presidente del Consejo Europeo, Donald Tuska Tusk el miércoles, la mandataria solicitaba una prórroga del «Brexit» hasta el 30 de junio y reconocía que no deseaba celebrar elecciones al Parlamento Europeo, que en el resto de Estados miembros tendrán lugar entre el 23 y el 26 de mayo.

Según las normas comunitarias, todos los países miembros de la UE están obligados a organizar la votación a la Eurocámara en su territorio y con la fecha del 30 de junio propuesta por Londres, el Reino Unido estaría violando la legislación si no celebra elecciones, a pesar de que el 2 de julio, cuando se constituye la próxima Eurocámara, ya no pertenecería a la UE.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ya consideró el miércoles que una extensión corta «será posible», pero la condicionó a «un voto positivo del acuerdo de retirada en la Cámara de los Comunes» la semana próxima. El acuerdo ya fue rechazado en dos ocasiones por los diputados británicos, entre ellos buena parte de los conservadores de May.

La tarea de la jefa del gobierno británico se presenta, no obstante, ardua. El jefe de la oposición británica, el laborista Jeremy Corbyn, volvió a expresar este jueves su oposición al acuerdo negociado por May.»No pensamos que sea el buen camino y buscamos una alternativa que pueda reunir una mayoría en el Parlamento», dijo en Bruselas.

En el Reino Unido, los empresarios aumentaron la presión en las últimas semanas para evitar una salida de Reino Unido de la UE sin acuerdo, un escenario contra el que incluso los diputados se pronunciaron la semana pasada en una votación no vinculante.

El Banco de Inglaterra (BoE) expresó este jueves su inquietud por el impacto económico de las incertidumbres en torno al Brexit, mientras patronal y sindicatos británicos alertaron que el país se enfrenta a una «emergencia nacional» en caso de salida abrupta.

Según el BOE, un «Brexit duro» podría dejar al país en una grave crisis económica, con un aumento del desempleo y la inflación, desplome de la libra y del precio de la vivienda y casi el 10% de reducción del PBI.