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Encuentro de Jazz en Paraná: un cautivante y exitoso cruce de estilos y géneros – 17/03/2019


La pregunta sería hasta qué punto la música de Hugo Fattoruso y los tambores afrouruguayos pueden entrar en contacto y convivir con el envolvente sonido de una orquesta sinfónica, del mismo modo que lo puede hacer también la obra del notable compositor y músico salteño Gustavo ‘Cuchi’ Leguizamón, tributario de la más refinada tradición folclórica, sin que exista el más mínimo conflicto. O mejor; ¿puede suceder algo así?

La Sinfónica de Entre Ríos, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Provincia, es dirigida por Luis Gorelik desde hace 10 años, y ha logrado consolidar una gran cantidad de seguidores en toda la provincia. (Fotos: Gentileza Instituto/Gustavo Roger Cabral)

La respuesta, por demás afirmativa, la dieron en la noche del sábado 16 de marzo el músico uruguayo y su Quinteto Barrio Sur, y el combo formado por Adrián Iaies, Roxana Amed, Facundo Guevara y Diana Arias, junto a la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos bajo la batuta de Luis Gorelik.Juntos, le dieron forma al primer concierto del Encuentro de Jazz organizado por el Instituto Autárquico del Seguro de la Provincia de Entre Ríos, en el marco del festejo de sus 70 años, en el Centro Provincial de Convenciones, emplazado sobre la barranca costera de Paraná, cuyo auditorio fue colmado por las 1400 personas que desde más de una hora antes del comienzo se acercó al complejo, desde donde el atardecer sobre el río es una postal de pura belleza.
No es nuevo, para Gorelik, ocupar el rol de anfitrión de cruces entre diferentes estilos de la música popular, una elección artística y estética que el director del organismo dependiente de la Secretaría de Cultura provincial argumentó en la previa del concierto. «Estoy convencido de que el trabajo efectivo de las orquestas, para los próximos años, radica en la versatilidad. No sólo de la programación, sino de la capacidad de interpretación. Es importante para todas las orquestas poder frecuentar, e interactuar entre distintos lenguajes y distintos estilos. Es fundamental», decía.Esa interacción de la que hablaba Gorelik, precisamente, fue la clave para que durante las casi dos horas de concierto, esos distintos lenguajes que se combinaron sobre el escenario se hicieran uno. Porque en todo momento la sensación fue la de estar frente a obras que fueron concebidas para ser tocadas de ese modo. 

La cuerda de tambores del «clan Silva» y Albana Barrocas suman una conexión con las raíces afro más profundas de la música oriental y matices que la enriquecen. (Fotos: Gentileza Instituto/Gustavo Roger Cabral)

Desde puntos de partida muy distintos, tanto en la primera parte, con Fattoruso y su quinteto como protagonistas, como en la segunda, con Iaies y compañía en el centro de la escena, la propuesta permitió acceder a un repertorio que, en ese plan compartido, adquirió nuevas e interesantes formas.El músico oriental abrió con La cabaña de Kushiro y Ritmo, interpretadas en un solo bloque, para seguir luego con Milonga de la luna. Más «cancionística» la primera, con un ‘upgrade’ rítmico, y fiel al género de su título la tercera. En la secuencia, «Fatto» puso una vez más en juego su habilidad para que, a través de tensiones y remansos melódicos, en permanente ida y vuelta con las cuerdas y los metales de la sinfónica y con su mano izquierda en plan percusivo, finalmente, todo sonara a Montevideo. 
Mucho más, cuando ya acompañado por la cuerda de tambores formada por Mathías, Wellington y Guillermo Díaz Silva, y siempre con los sutiles aportes de Albana Barrocas en percusión, voces y berimbau -en Afro Express-, la emprendió con una preciosa versión de Amor y fuego, en un momento de respiro para la Orquesta que se extendió a la intrincada Innovación candombera.La interacción entre ambas partes volvió para Afro Express, de modo natural. «El tambor, el pulso africano del tambor afrouruguayo es muy particular. Para la orquesta puede resultar un poco difícil al principio, pero cuando entran en la conjunción, ahi funciona todo bien», decía Hugo en la previa. Y lo confirmó en acción.

El final de la primera parte fue con el «desfile» de Fattoruso y los suyos por todo el auditorio, provocando la instantánea adhesión del público. (Fotos: Gentileza Instituto/Gustavo Roger Cabral)

Acaso mucho tenga que ver con que, a diferencia de otros pianistas, él mismo se transforma en parte de ese continente que lo incluye, aún cuando deja las teclas para pegarle al parche; y con que la orquestación de Popi Spatocco encajó a la perfección con la búsqueda. El final llegó con Tambores, y el quinteto desfilando entre un público de sentidos abiertos al disfrute, que se puso de pie a su paso.
Otro fue el clima que enmarcó el momento de Iaies y Amed, embarcados en la obra de ‘Cuchi’ Leguizamón. De algún modo, a la vez que una obra fantástica, el problema que dejó planteado el compositor salteño es la variedad de caminos que propone transitar su música, y si el elegido es el correcto para lo que uno como músico tiene para ofrecer.

Adrián Iaies y Roxana Amed, junto con la contrabajista Diana Arias y el gran Facundo Guevara, más el cuerpo orquestal, propusieron una más que interesante lectura de la obra de Cuchi Leguizamón. (Fotos: Gentileza Instituto/Gustavo Roger Cabral)

En el caso del pianista y la cantante, el elegido es esencialmente jazzero. «Me parece que la música de Cuchi tiene espíritu jazzísitico. Yo la vivo desde ese lugar, porque siempre reservo un espacio para la improvisación; no desde el folclórico», explicaba él en la previa. Y si bien fue así, en los hechos, tanto en La arenosa que abrió el set como en Balderrama y la Zamba del laurel, nunca el elemento folclórico quedó relegado a un segundo plano. Al contrario, tomó aún más relevancia en las manos de ese extraordinario percusionista que es Facundo Guevara, y en la intención de la voz prodigiosa de Amed, donde ambos mundos conviven de manera notable. «Hay géneros que son más permeables a este ‘blending’, y Cuchi lo es. El componía más allá de la estructura del folclore. Yo escuché al Dúo Salteño a los 17, y poco después a Dee Dee Bridgewater, y eso se me mezcló. Dije: uno + uno…», recordaba ella antes del concierto, donde todo ese bagaje se vio potenciado por el contraste con el abordaje jazzero de Iaies y la orquestación casi cinematográfica que Spatocco eligió, acertadamente, para este repertorio. 
Tras el interregno que impuso Facu’s Box, la única pieza de Iaies, instrumental y con un Guevara descollante que condujo el tema hacia un contudente final a toda orquesta, Cartas de amor que se queman y Zamba de Lozano marcaron el camino hacia el cierre, que llegó con la Chacarera del expediente, en el segmento más aferrado a la tradición. Pero hasta ahí nomás, como lo exigía la ocasión.La programación del festivalLa programación del Encuentro de Jazz organizado por el Instituto del Seguro de Entre Ríos como parte de los festejos de sus 70 años, seguirá el jueves 21 de marzo con el Flopa-Sukdorf Dúo, Sergio Scacchi Trío, y la actriz y cantante Inés Estévez con su proyecto Magic 3. El viernes será el turno de la Big Band Paraná y Claudia Puyó y los Anestesistas, al día siguiente estarán Ignacio Montoya Carlotto Septeto y el grupo de Carlos «Negro» Aguirre, que jugará de local, y el cierre será el 30 de marzo, con la Banda de la Policía de Entre Ríos en formato de Big Band, el trío Aura y Zakiya Hooker junto a Ollan Christopher Bell, ambos junto a la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, con dirección de Popi Spatocco.En Encuentro inlcuye la posibilidad de asistir a clínicas y charlas ofrecidas por los músicos que participan de la convocatoria.

Iaies, Amed y Gorelik; tres artistas al servicio del diálogo entre géneros musicales y estilos. (Fotos: Gentileza Instituto/Gustavo Roger Cabral)

«Esto encuentro es parte del proceso de celebración de los 70 años del Instituto. El directorio decidió extender por un año el festejo, con actividades que son una manera de devolverle a la comunidad tanto que ella le ha dado a la empresa. Ya ha habido muestras audiovisuales y escucltóricas, ha estado Martha Argerich tocando junto a la sinfónica, y ahora es el momento de este encuentro», explicó Héctor Colasello, gerente técnico del organismo autárquico.E.S.